Paralelamente he empezado un relato corto llamado “Sin previo aviso”. No se cuando lo terminaré pero lo iré escribiendo durante estos días.

Os dejo el inicio y la base del relato corto.

15 de abril de 1999

Querido diario.
No creo que pueda sobrevivir a este día. Hoy entierro a Miguel. Hacía mucho que no te escribía pero no tenía tiempo para hacerlo. Cuidar de Miguel me consumía casi al completo y escribir todo lo mal que lo había pasado no hubiera sido para bien. Hoy tengo que dejar ir a la persona que más amaba en el mundo. Hoy me despediré de él, para mañana coger un avión e ir a buscar la niña que habíamos adoptado juntos. Hay días que me consumo pensando que el cáncer fue lo peor que podía haber pasado en nuestra vida. Pero el verme solo con esa niña que está a punto de llegar, sin él para que me ayude, o me critique por ser un padre “histérica”.
Me gustaría despedirme de Miguel, necesito pasar página. Le prometí que dejaría de llorar una vez no estuviera, pero me resulta completamente imposible no derrumbarme cuando vuelve a mi memoria. Mire donde mire lo veo a él y se me hace cuesta arriba. Pero tengo que ser fuerte diario mío. En dos días tengo que ir a Rusia a buscar a nuestra pequeña María. Le enseñare a nuestra pequeña lo feliz que fuimos juntos Miguel y yo y lo feliz que hubiera sido si él estuviera aun con nosotros.
Me gustaría dejar una frase como si fuera para él. Para recordarme a mi mismo lo que sentía: te quiero Miguel.

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